jueves, 5 de enero de 2012

Respuesta a Liz.

Respuesta de Abin Al Sahairi (brazo armado, con pluma y tinta nada más, de su Majestad Baltazar).
Base tierra. Operación Semilla de sueño.
Buena noche Liz:

Permítame llamarle de esa manera ya que así firma al calce la misiva que tengo ahora en mis manos y que forma parte del torrente de cartas que el día de hoy hacen de nuestra jaqueca una interminable algarabía.
Quiero iniciar mencionando que fue motivo de gran alegría saber nuevamente de usted. Por alguna extraña razón, que usted apenas retoma de forma ligera y casual (y que no reclamamos, por supuesto) casi todos los pequeños peticionarios anuales, cancelan  ese flujo epistolar con la realeza a la que represento, apenas llegada la adolescencia. En los más de los casos se comprende, en otros quizá no tanto, a fin de cuentas es un ciclo que no puede trastocarse.
En lo que a mi respecta aún recuerdo las dosis peligrosamente altas de azúcar que solían complementar los regalos que integraron sus justas demandas en años pasados. Por eso celebro este encuentro de palabras.
Ya en confianza Liz, déjeme compartir información que la tenemos como exclusiva nuestra.
Uno. Es complicado mantener la fe en cualquier cosa que las pupilas y el tacto no confirmen.
Dos. Sabemos de la existencia de los lugares recónditos, de los parajes, de las esquinas sin faroles y excesos de sombras. Conocemos a tantos niños, a muchos y también a los que las estadísticas tan cruel y absurdamente han quitado nombres para convertirlos en un dato porcentual. Sabemos la importancia del pan y la pelota. De lo importante de la leche y el agua, pero también del caramelo y las galletas. Sabemos la importancia de las letras en los libros, la sopa y  las lunetas. ¿Y ustedes también lo saben? ¿Lo saben los padres de esas caritas sucias sin nombre (quienes hubieran sido), la gente del barrio, la gente que pasa, la gente que firma el presupuesto anual y los bonos y las partidas y calcula el tipo de cambio y el índice del mercado de valores? Tiene razón Liz, fue ingenuo preguntar, pero precisamente es importante preguntar para obtener la respuesta. Porque si la respuesta es “si”, entonces algo vamos haciendo mal y en caso de que sea “no”, entonces qué demonios estamos se esperando.
Tres. No hay pretexto Liz, sin embargo son muchos los brazos que se necesitan para abarcar ese enorme círculo. Y, ¿sabe algo?, tampoco pedimos gran cosa, nuestra logística es simple en extremo Liz y usted misma la ha explicado casi sin notarlo.  Cuando el tiempo o los brazos no alcanzan, todo aquél que ayer recibió un regalo, estará presto a resanar esa ausencia. Sí, tal vez un poco de “asegurar el futuro” si lo quiere plantear así, pero sepa que nos ha funcionado.
Cuatro. Hemos conformado complicidades importantes. Una unión indisoluble que hunde su raíz en el ayer, atada con cordel de zapato y serpentina. Esas gentes buenas por fuera y por dentro, nos ayudan y ayudarán a que los  presentes de esta noche sean, como ustedes dicen universales y que si hay algún niño con las manos vacías, sea con el estómago lleno y la boca todavía con ecos de dulzuras y confituras.
Por último querida Liz, le informo que la felicidad al amanecer de Camilita está asegurada (propínele un abrazo extra mientras retiran juntas la envoltura del regalo que junto al zapato se va a colocar)
Por último, ahora sí, me indica Baltazar, insomne irredento, que no es tan tonto para entrar mientras aún se mira la luz de su habitación encendida. Me ha pedido que incluya en estas líneas abrazos de él mismo y de alguien que firma una carta con esa misma petición con el nombre de Andrés Guillén.

Hasta pronto Liz, y por cierto. no olvide mirar también su zapato.
Atentamente
Abin Al Sahairi
Enero 06, 2012.

      


domingo, 27 de noviembre de 2011

Tarde en Mogador o la Huella de las ausencias.


"Y pronto descubriría que hacía muy bien en querer conservar esos instantes..."
Alberto Ruy Sánchez.
Los nombres del aire



A Tatiana Zugazagoitia




La oscuridad llama a la luz de una especie de amanecer. En el sonido se asoma la orilla de un cielo que se adivina con sabor a sal.
Con el silencio llega también andando el viento. Y el viento despierta los brazos de Tatiana que dejará de serlo los próximos cincuenta y tantos minutos.
Fatma, es el nombre de la mujer que ahora en silencio está sentada en la tarima que tampoco  lo es, está sentada al borde de la ventana que mira a la calle en la hora sexta de la ciudad de Mogador.
Tatiana Zugazagoitia hace suyos el tiempo y el espacio del deseo y la espera, de la nostalgia de un porvenir indescifrable y que, sin embargo, aguarda el instante que se le ha tenido reservado en el cuerpo, la voz y la mente. Escribe con caligrafías sutiles en el aire una narrativa en movimiento.
“Tarde en Mogador” (Monólogo Dancístico) es el nombre de esta obra inspirada en la novela de Alberto Ruy Sánchez, “Los nombres del aire”.
El silencio de Fatma contrasta con el bullicio de las calles de Mogador, con el rumor de las voces del mercado o los gritos del halaquí. Fatma se ha perdido en sí misma, en la búsqueda de una presencia que la llama, que la invade y la determina. Una llama que ilumina oscuridades que no sabía que existían por estar dentro de ella misma.
En la obra de Tatiana “Tarde en Mogador”, acompañar el andar de Fatma a través de ella misma es posible. Sus pausas, sus dudas, el deseo de buscar lo que se anhela sin haberlo conocido, sin haber elegido la forma o sus bordes, el color o su aroma y aún ser testigo de la convulsa alegría de una coincidencia no tiene mejor argumento que las perfectas ejecuciones que se escriben ante ojos que podrían dudar y perderse pero que son guiados además por la palabra.
Alberto Ruy Sánchez, con su magistral dominio de la palabra, sugiere instantes, imágenes, momentos, en fin, la cartografía del deseo, es Tatiana quien muestra el ritmo de esas imágenes, la pausa de los momentos y la duración de los deseos. Es el latido, es el tiempo y la intensidad transformada en instante justo. Son las pulsaciones, el aliento agitado, el viento, el vapor del hammam, la magia intimidante y seductora del “Falso Atardecer”.
Es el paso silencioso de una Kadiya que lleva en su manto el rojo de una pasión desbordada, cierto, pero nunca inútil, al contrario, son las formas del encuentro trazado desde antes en la compleja geometría de un azulejo.  El esquema de un instante, de la inquietud del antes y la desolación del después.
Es en ese instante donde Fatma (Tatiana) y Kadiya (Ana flores), encuentro de rimas asonantes, hacen de la búsqueda la concreción del destino, justifican en la poesía de su cadencia, lo irremediable de la distancia y le otorgan al futuro su necesaria dosis de incertidumbre.
La tarde en Mogador no termina cuando se extingue el sol, pues es inextinguible el deseo. Las tardes de Mogador son eternas, son el preámbulo de la noche y la consecuencia irrefrenable de los días.


viernes, 18 de noviembre de 2011

Me vestí de ti

Tu es ce poéme, l'image réelle du mystére au secrete...
(Tú eres este poema, la imagen real del misterio al secreto...)
L'Alme
Jean Royer


 Hoy me vestí de ti
para no olvidar
que voy desnudo.

Cazador bajo la piel
de su víctima primordial
la que es
cuando el mundo se distrae
y no le estorba.

Grité tus cuerdas
puse el arco  lo pulsé
y tensas
hablaron por mi garganta

Hoy tuve en mis manos
tus manos
agité desechos de sueños
como señor armado
que desboca sus carros

Olvidé de ti
la estrechez del día
los tiros despiadados
de la puntería

Corté cartucho
y amarras
me corté las uñas
Fiera serena
me hice apuñalar hasta tu empuñadura
y zarpamos de tu zarpa
tigra.


Hermann Bellinghausen

miércoles, 12 de octubre de 2011

Feria Alameda.

A Paloma Saiz y PIT2.

Las palabras son francas cuando la voz lo es también. Es nuestro pensamiento (y el de los demás, ¿por qué no?)  el que acompaña nuestros pasos, que a veces dudan, pero que nunca regresan.
No necesito llamarte hermano para hacer de tu llama y la mía un fuego grande y seguro, ni para darte la mano y llevarme tu puño en alto como bandera prestada.
Llevo tu voz en mi palabra y la memoria de todos descubre un trozo de cielo envuelto en hojas de papel.

A.G.

Alta Traición de José Emilio Pacheco
No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.

Feria Alternativa del Libro Alameda 2011  NUEVO programa del 15-19 Octubre

SÁBADO 15

12:00​MÚSICA: BRASS STREET BOYS Fusión: funk jazz electro.

13:00​MESA REDONDA: “Magisterio, desastre educativo. Charrismo sindical” con Luis Hernández Navarro y Pedro Hernández. Libro de obsequio.

14:00​CHARLA: “Narrativa de cambio de milenio (Nuevos narradores mexicanos)” con Claudia Guillén.( @ccvvgg )

14:30​PRESENTACIÓN: “Hijos del Águila” con Gerardo de la Torre, Teresa Zepeda y Humberto Musacchio. Libro de obsequio.

15:15​PRESENTACIÓN: “El retorno” con Roberto Rico, Presenta: PIT II. Libro de obsequio.

16:00​MESA REDONDA: “Inseguridad Nacional” con Gerardo Gallardo, Eliana García, Héctor de Mauleón, José Alfonso Suárez del Real y Manuel Oropeza ( @OropezaPRD )

17:00​PRESENTACIÓN: “Persona Normal” con Benito Taibo ( @benistofeles )

18:00​PRESENTACIÓN, OBSEQUIO y FIRMA DEL LIBRO: “De los cuates pa´ la raza. Vol. 2”

19:00​MESA REDONDA: “No + Sangre” con El Fisgón ( @fisgonmonero ), Helguera ( @ahelguera ) y Hernández ( @monerohernandez )

20:00​HISTORY CHANNEL. “El muro y el machete” con PIT II.


DOMINGO 16

11:00​MÚSICA: MERCY Rock clásico.

12:00​PRESENTACIÓN: “Levantones, narcofosas y falsos positivos” con José Reveles.

13:00​MESA REDONDA: “Ciencia Ficción y Fantasía” Gerardo H. Porcayo ( @loborafaga ), Irving Roffe, José Luis Zárate. ( @joseluiszarate )

14:00​HOMENAJE AL POETA ENRIQUE GONZÁLEZ ROJO.

15:00​MESA REDONDA: “Activismo y Redes Sociales” con Jenaro Villamil ( @jenarovillamil ), Pedro Miguel ( @Navegaciones ), Daniel Gershenson ( @alconsumidor , Robles Maloff.​( @roblesmaloof )

16:00​PRESENTACIÓN: “Santo , líbranos del PAN” con Rius.( @RIUSEddelrio )

17:00​MESA REDONDA: Por el derecho a decidir con Marisol Gasé ( @marisolgase ) Hena Carolina Velázquez y Católicas por el derecho a decidir

18:00​ MESA REDONDA: “El país de los 93 millones de pobres” con Julio Boltvinik, Héctor Díaz Polanco, Martí Batres ( @martibatres ) Jorge Fernández Souza y Manuel Oropeza. ( @OropezaPRD )

19:00​PRESENTACIÓN: “Entre perros” con Alejandro Almazán ( @alexxxalmazan )


LUNES 17

13:00​MÚSICA: LOS NAKOS. Canción de protesta.

14:00​CHARLA: “Los 20 libros que no te puedes perder” con Paco Ignacio Taibo II y Belarmino Fernández.

15:00​PRESENTACIÓN: “La Cruzada de Calderón” con Rodolfo Montes.

16:00​PRESENTACIÓN: “Palabras cerca del color, calor y olor (o 1969 menos 1).” con Maylo Colmenares

16:30 POESÍA con Óscar de Pablo ( @OdePablo ) y Julieta Campos

17:00​PRESENTACIÓN: “Cronología de las Intervenciones” con Ana María Sacristán, Humberto Musacchio y Paco Ignacio Taibo II.

18:00​PRESENTACIÓN: “México negro y querido” con PIT II, Eduardo Monteverde, Julia Rodríguez, Víctor L. González, Francisco Haghenbeck, Oscar de la Borbolla ( @oscardelaborbol )

19:00​PRESENTACIÓN: “La muerte entre los mexicas” con Eduardo Matos Moctezuma​


MARTES 18

13:00​MÚSICA: DEUOL. Rock fusión.

14:00​PRESENTACIÓN: “Un dulce sabor a muerte: De la Bejarano a la Miss México” con Agustín Sánchez González.

15:00​DRAMATIZACIÓN con Mariluz Suárez.

15:30​POESÍA con Saúl Ibargoyen.
16:00​CHARLA: A 22 meses de Para Leer en Libertad A.C. @BRIGADACULTURAL Libro de obsequio

17:00​MESA REDONDA: “Periodismo: un oficio de riesgo” con José Reveles, Miguel Badillo (@badillo_contra ) Miguel Ángel Velázquez.

19:00​PRESENTACIÓN “Revolución socialista y guerra civil” con Juan Ignacio Ramos.


MIERCOLES 19

13:00​MÚSICA: LA RESISTENCIA. Ska.
14:00​PRESENTACIÓN: “Fragmentaciones” con José Falconi.

14:30 PRESENTACIÓN “La caravana del consuelo, entre el amor y el dolor” Rocato

15:00​MESA REDONDA: “Los fotógrafos y el país” con Pedro Valtierra, Frida Hart. Obsequio de revistas de Cuarto Oscuro
16:00​PRESENTACIÓN: “Presidente en espera” con Alejandro Páez
( @paezvarela ) y Paco Ignacio @Taibo2

17:00​PRESENTACIÓN: “Leonora” con Elena Poniatowska ( @eponiatowska ). Presenta: Fabrizio Mejía Madrid. ( @fabriziomejia )
18:00​ PRESENTACIÓN: “El narco en México” con Ricardo Ravelo.

19:00​MOVIMIENTO DE REGENERACIÓN NACIONAL (MORENA)


viernes, 30 de septiembre de 2011

La nostalgia prestada.

Quien le apuesta al olvido,
siempre pierde, de todas maneras.

A.G.

Llegar y cruzar la puerta. La taquilla siempre la frontera de la calle y un vestíbulo que tenía un olor dulce, mezclado, indefinible. Más atrás el sonido del chocar de las botellas, porque las botellas entonces eran de vidrio y retornables (me deja importe y le presto el “casco”), Royal Crown, Orange Crush, quizá el Pascual, la Lulú o el Mr. Q, quién sabe.
Siempre había escaleras porque siempre había luneta, palcos y gayola. Siempre había cortinas o puertas de madera que separaban el claro exterior del reino de la oscuridad partida al medio por la luz de un proyector que blandía, siempre mal, un anónimo pero conocido Cácaro.
La pantalla estaba arropada por una gruesa, al menos así parecía, cortina de terciopelo rojo. Y qué emoción verla correrse. Eso era el inicio de todo, hora y media, dos horas que entonces solían vestirse de eternidad.
¿Quiénes eran esos? Pues no sé, no viste el anuncio de la puerta. Clark Gable, Pedro Infante, Bette Davis o Blanca Estela Pavón.
No, pero es que es re chistoso. Entonces ha de ser Groucho Marx o Tin Tán. Pa´ qué no te fijas, pues. Es que es programa triple. Ah, bueno. Entonces pásame una de queso de puerco y cállate que ya va a empezar.
Pero eso es aquí. El Ópera es de fifí, es de caché. Pero eso era antes o si no mira, que los tacos de cabeza, que la lonchería, que los jugos y las aguas. Y la cantidad de guapas (rotitas, ¿no?) que había por ahí.
Como la muchachita que trabaja en la zapatería de Ribera de San Cosme. Es cajera, esa que se ondula el cabello y usa labial rojo. Hoy se apuró a hacer el corte porque quiso salir a las ocho en punto, le dijo al patrón. La espera un chavo que viste de traje un poco brilloso ya (por entonces había sastrerías que anunciaban “Se voltean trajes” o al menos eso cuentan)
Se encuentran en la esquina. Él la toma del brazo, ella sonríe. Ya habían quedado. La invitó al Cine Ópera y ella aceptó.
Caminan apenas unas cuadras y entran y la película poco importa. Dos boletos, dos helados y sólo una bolsa de garapiñados. Toman una butaca de arriba. Hablan tan bajo que ni se oyen algunas de sus palabras. Las luces ya se fueron. Él le acerca un poco la pierna a su pierna, ella se tensa pero no se mueve un ápice. Aprieta los labios cuando él se acerca. Se deja hacer. Una escena demasiado clara revela siluetas. Él se aleja y sonríe y ella sonríe también. Para entonces el brazo de él ya rodea los hombros de ella que se reclina un poco hacía él y pretenden poner atención a la película que, demonios, tampoco vieron el título en pantalla.
Abajo, una pareja más grande en edad, están hablando a voces que se suben de volumen a veces y los que están cerca se atreven a reprenderlos ¡Shhhh!, ¡shhhh!.
Ella se levanta y se va. Él sale caminando pero no va a alcanzarla. No volverán a verse y tampoco vieron la película.
Pero ¿quién se acuerda de eso?, ¿dónde queda la memoria?, ¿qué pasa cuando las luces se encienden y sale la gente y cierran las puertas y se vuelven a apagar las luces?
¿Qué pasa cuando una butaca vencida por el peso del vacío se cae sobre sí misma y el silencio sustituye a los pasos y a los gritos y la pantalla deja de ser obra de arte o escenario o queda vacía y oscura pero no tanto porque los rayos del sol que se cuelan por los boquetes del techo y proyectan otras historias con otros actores?
No digan que la memoria de la Ciudad de México se desgasta, se deja a su suerte (que  veces no es mucha) y se deja extinguir hasta que no haya nada que nutra esa hoguera aunque así lo parezca.
¿Pero quién se acuerda? Pues muchos, tantos que la memoria de todos sirve para sostener esas ruinas y que no se aplaste el recuerdo.
El artista Michael Nyman en su obra dedicada al Cine Ópera, aborda un lenguaje impronunciable. No sólo detona las nostalgias prestadas o propias por un pasado tangible y evidente, también nos pone de frente con muchos de los rostros del olvido y el peligro que existe cuando este se vuelve real.
De una forma tristemente poética, Nyman muestra lo irremediable del pasado. No busca culpables aunque los hay (o quizá no) sencillamente pule la imagen de un espejo roto que no remedia los años transcurridos.
En este caso el mañana es tan distante como sólida la memoria. La modernidad está afuera amenazando colapsar una nostalgia sostenida con vigas y un entramado de recuerdos prestados o heredados.  Una nostalgia prestada.

La exposición Cine Ópera de Michael Nyman estará hasta enero de 2012 en el Museo Universitario del Chopo. Dr. Enrique González Martínez Número 10, colonia Santa María la Ribera. Ciudad de México.


jueves, 29 de septiembre de 2011

Extraños.

La vio aproximarse a paso lento. Las manos en las bolsas del pantalón que a pesar de todo le seguía luciendo de maravilla. Un poco culpable por situar su vista bajo la cintura, aprovechando la distancia, corrigió la mirada y la puso mejor en los dedos de sus pies que se asomaban por la punta de los zapatos que no existía.
Ya cerca la saludó con un beso pero no en la mejilla, ella no ladeó la cabeza y sus labios besaron casi su oído de no ser por el cabello que estaba un poco más corto que la última vez.
Hablaron poco a pesar del tiempo. El tiempo los dejaba ya sólo encontrarse en el pasado.
“¿Cómo me veo?” dijo y ella y él contestó “preocupada”, por lo que le había contado de su trabajo y eso, “y bonita como siempre” aunque la frase salía sobrando, como siempre, porque ella sabía que seguía bonita aunque los años pasaran o se notaran más en él.
Quizá en otro tiempo ese “bonita” le habría dibujado a ella una sonrisa, que le gustaba tanto a él y que quizá buscaba por lo mismo, pero ella, más bien su sonrisa no llegó.
Lo que sí llegaba era un silencio de esos que son extraños en la Ciudad ahora.
“Pues ya me voy” dijo él. “adiós” contestó ella. Y se dio la vuelta para irse (o regresar, según se vea).
“¡Oye!” gritó ella y él regresó y ella prometió “luego te hablo”. Y la besó otra vez  y sonrió apenas y él se fue ahora sí  y se dejaron que el tiempo los siguiera convirtiendo en sólo dos extraños.




sábado, 17 de septiembre de 2011

Don Gato o la dimensión de la nostalgia.

¿Cómo se traducen en actualidad los recuerdos? ¿Qué tan cierto es el pasado? ¿Cómo se confunde en el mar de las memorias?
Definitivamente no hubo respuestas al tiempo en que salíamos de ver la película de Don Gato y su pandilla (Alberto Mar, Anima Estudios).
Debo ofrecer una disculpa amplia y anticipada por si es que mis opiniones al respecto de esta coproducción México Argentina se revisten de una irremediable visita al pasado.
Que soy un entusiasta de la serie animada creada por Hanna- Barbera en 1961 es algo inocultable y difícilmente podría explicar las razones. Tal vez por eso el largometraje inspirado en los personajes de la serie no pueden desanudarse de ese referente tan entrañable para muchos de nosotros, irredentos neonostálgicos.
Las referencias a la serie son muchas y muy nutridas, fácilmente identificables por quienes hayan visto los episodios de la serie más de tres veces. Podríamos pensar que tender hilos a la referencia nos conduce a la comparación, que no podría ser de otra manera. Entonces ¿fue una buena elección o ni siquiera fue elección? Difícil respuesta. El largometraje de Don Gato inicia con líneas argumentales plagadas de memorias, que necesariamente nos llevarán al pasado de la animación tradicional y al extraordinario doblaje de Julio Lucena y Víctor Alcocer. En ese pasado, Nueva York está demasiado cerca de la colonia Guerrero. Manhattan y Mérida tienen una conexión evidente y profunda.
Del entusiasmo de escuchar y ver a personajes protagonistas de grandes episodios como El Marajá de Pocajú o el excelso violinista Laslo Losla, la historia se va perdiendo en una especie de inconsistencia que comienza a desviar la atención a elementos que quizá no tendrían demasiada significación como la técnica de animación, la estilización en la apariencia de los personajes o las variaciones en el carácter de algunos de ellos (como por ejemplo las facultades gastronómicas de Benito o la incómoda docilidad del oficial Matute quien traslada sus gritos y su moderado antagonismo a Lucas Buenrostro quien derivará en el villano infaltable).
Los personajes son respetados hasta lo permitido, sin embargo algunas otras cualidades también se pierden o desperdician. La incomparable inteligencia, liderazgo y agudeza de Don Gato se pierden de manera peligrosa. La fuerza de la palabra en discursos ininteligibles capaces de confundir o transformar los ánimos se diluyen e intercambian por escenas que parecen ir en sentido contrario a los recuerdos. Una extraña mezcla de modernidad (celulares, Internet, MP3) y nostalgia (gángsters a la antigua como el "Gran Gus", autos clásicos, hidrantes en color rojo) llegan a confundir una temporalidad que creíamos certera.
No puedo decir que bastó ver a Don Gato comandando a su pandilla en pantalla de cine. Es cierto, muy cierto que este intento no satisface a quien tiene en la serie animada algo más que diversiones vespertinas después de haber realizado alguna tarea escolar. Algo más que los fundamentos de un humor exquisito que no tendrá paralelo en ninguna serie animada. La transmigración del caos y los vicios, pero también las ganas de alegrías de Nueva York al caos y vicios y necesidad de alegrías de la Ciudad de México.
Sin duda, las cosas quedarán en su sitio. La película de Don Gato y su pandilla, algunas semanas en la cartelera de las salas nacionales. La serie animada de Don Gato y su pandilla, en ese lugar que no tiene sitio, durante el periodo aquél, que no tiene tiempo.




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